Somewhere there's music...

Revolviendo cosas.

13 de noviembre de 2005

Me topé con esto que te había escrito hace mil años y de repente entendí todo eso que me decís siempre. Me pregunto dónde me metí: ¿Me ayudas a encontrarme?:


20/11/2002

Acabo de llegar hace un rato. Son las 00:35hs. Hay una suerte de tormenta de viento con indecisos chaparrones. Huele a tierra húmeda. Los sonidos no cesan. Parece que nadie quiere dormir. Como que las almas se inquietan y de algún modo pretenden retrasar la inevitable llegada del sueño, ese pequeño simulacro de muerte… Estoy sentada a la mesa de la cocina bebiendo café frente a la ventana. Puedo observar desde allí un gracioso baile que las hojas de los árboles tienen con el viento. Yo, metida en una improvisada ropa de cama y con el pelo atado, mientras tanto te escribo. Tal vez tengo sueño, tal vez no. Tal vez ni siquiera se me antoja averiguarlo. Y tengo qué sé yo… como miedo, un miedo viejo y arrugado, pero profundo, sutil. Un poco infantil, un poco adulto, miedo al fin… “e lucevan le stelle, ed olezzava la terra…” invadiendo mi cabeza llora el fiel amante que ya extraña y lamenta todo lo que en pocas horas le será arrebatado con un puñado de balas traidoras... “y brillaban las estrellas y despedía fragancia la tierra…” llora el amante que odiosamente ya sabe perdido para siempre su sueño de amor… “Svanì per sempre il sogno mio d’amore”… porque la hora ha huido… “l’ora è fuggita”… muere desesperado y nunca ha amado tanto la vida… “tanto la vita!!”. Si… un poco adulto, un poco infantil quizá, pero demasiado real. Las horas huyen: la antigua casa de mi abuela con su hermoso jardín… tus ojitos… los viajes en tren en esas tardes frías y lluviosas a la vuelta de mi lección de piano… tu voz… mi mejor amiga, mi primer recital… tu cara… mi viaje de egresados, mi primer beso y mi primer gran amor… tu palabra… mis amigos, el mate en las rateadas de economía, “Ciudad” y el fin de semana en la casita del tigre… tu risa… mi guitarra, mi música, el canto… VOS. Las horas huyen y yo no quiero dejarlas. No quiero perderme. Yo solo quiero estar. Yo tan solo: QUIERO. El reloj marca las 02:15hs AM. Ya es tarde. Mañana tal vez te quiera un poco más… un poco menos; quizás también llore mis días y mi noche eterna. Pero por favor, por lo que más quieras, hoy no me dejes…no me dejes.

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