Somewhere there's music...

¿Bailamos?

7 de febrero de 2006

Hace un puñado de días nomás mi mejor amigo cortó con su novia. Está hecho bolsa y yo a estas alturas como que no sé qué hacer ni decir. Le dí las mil y un argumentaciones posibles de por qué tiene que cerrar el libro de una buena vez por todas y empezar a ocuparse de él. E intenté creo que inútilmente hacerle entender que tiene que poner freno a esos pensamientos retorcidos que lo asfixian y no lo conducen a nada bueno, "cortárla y olvidarla" como dice la canción. El punto es que no es fácil. De hecho, es lo más difícil de todo: tomar la maldita decisión que te libere para siempre de esa angustia. Pero a veces tenemos esa cosa masoquista y no podemos ver más allá de la realidad. Qué sé yo... lo loco es que con todo este asunto terminé revolviendo cosas de mis experiencias pasadas, era inevitable ¿no?...pero más loco aún es cómo me sentí y siento al respecto. Quiero decir: más allá de lo mal que me ponga la situación de mi amigo, al que adoro con todo mi corazón y haría lo que fuera necesario por rescatarlo de esa situación y borrarle de un manotazo toda esa angustia, es que yo me siento simplemente bien con todo aquello... Sí, no sé cómo explicarlo, pero es la sensación de estar viendo ahora toda mi historieta lejana y tan clara a la vez, tan obvia que hasta haría reir a un niño la no percepción de tal obviedad. Y viéndolo de repente a él en ese estado deplorable y por mi parte, verme a mi misma y sentirme de algún modo del otro lado de la pared, me hace pensar en lo ciega que estaba, en lo ciegos que somos a veces y en nuestra obstinación en que esa ceguera continúe por mucho tiempo más. Pero es inevitable ¿sabés? tomar dicisiones es la parte que menos nos gusta, porque no hay quién decida por vos. Y solo vos decidís si estar bien o mal respecto de determinada situación o cosa. Ya decidieron de alguna manera "por vos", te cortaron, y ahora te queda a vos decidir cortar con tu dejadez y pensar un poco más en tu persona y rescatarte. Pero ¡cómo nos cuesta...! En fin, solo quería contarte no sé...que hoy me siento bien por haber salido de todo aquello y sentirme lejos ya. Pero eso no significa de ninguna manera que me arrepienta de todo lo que pasó. No señor. Eso ya es historia vieja sí, pero ¡mí historia! y así como está ahora y como la recuerdo en su momento es genial. La quiero de esa manera y no tendría la más mínima intención de cambiar algo si me dieran la oportunidad de retroceder el tiempo y hacerlo. Está como tiene que ser. Me quedo con lo bueno, pateo lo feo (y trato de aprender algo de ello), me pongo mis zapatitos de tap como cuando era niña, te sonrío y sigo bailando...

0 comentarios: