El domingo pasado fui con una amiga a ver a Botafogo a la plaza del planetario. Un recital gratuito organizado por el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. La verdad es que me gustó mucho. Yo no soy seguidora de Miguel Botafogo, pero me fuí muy contenta de allí.Tuve oportunidad de verlo hace mucho tiempo ya, con su trio Botafogo Xpress, en alguna transmisión en vivo del programa radial Cual es? a mediados de los 90', que se solía hacer dentro de la tienda Promusica de Florida. (Sí, pasó mucho tiempo desde aquella vez, y eso habla de mi edad, no viene al caso =P).
En aquel entonces, recuerdo haber visto a un tipo bastante pasado de peso, con una barba interesante y muuuy desaliñado, que se colgaba haciendo solos bluseros con su inseparable guitarra flecha. Estaba acompañado en su trío, por un bajo y una bateria, ambos, padre e hijo respectivamente. El bajo, que de los dos era el padre, era un colorado que de bajo no tenía absolutamente nada y recuerdo muy bien este detalle, pues era taaan alto, que no pasaba desapercibido. Idem, para con el tamaño de los pies del susodicho, daban la impresión de que el tipo podía dormir parado. Recuerdo además, que el trío sonaba muy bien en vivo -según lo que mi tristísimo oído puede llegar a apreciar-, si bien reconozco, que no llegaba a engancharme tanto como hubiese querido. El blues es un género que en particular me gusta mucho, pero no siempre estoy de buenas para escucharlo. (Además es necesario en buena parte, que el intérprete haga honor a su calidad de intérprete, pues la esencia del género así lo requiere). Las letras eran sencillas, con imágenes algo cincuentosas. Baaaah, esa era la imagen mental que se formaba en mi cabeza al escuchar frases como "recuerdo cuando te besé, una noche en el zaguan" (tengo la idea de que era "de zaguán" y no "en el zaguan", pero qué sé yo...), con una cadencia tipo lo que sigue I7-IV7-I7/ I7-IV7-V7 (ojo, acá puedo estar mandando fruta eh?, recuerdo la melodía vocal, más no su armonia, en fin).
Lo que vi en cambio el domingo pasado, era diferente a todo esto. ¿En qué sentido? Para empezar, fisicamente el tipo estaba bastaaaaante consumido, lo noté muy flaco. Sin embargo, para no perder la costumbre, sí, seguía desaliñado como siempre y con su eterna barba. Ahora, su actitud era otra. Desde que hace yoga parece que está más chapita =P....nahhh, me explico mejor. Se lo notaba alegre digamos (y a la vez no), muy suelto y más relajado con lo que hace y en especial, consigo mismo. Parecía estar pasándola bien en el escenario mientras tocaba, en lugar de hacerlo como si el concierto fuese una de sus tantas clínicas de guitarra. Estaba más conectado y lograba transmitir lo que decía más allá de la simpleza de sus letras. Por otra parte, lo noté muy bocón y eso me gustó, je. Paso a explicarme: Estaba meta palo y palo para todos lados con asuntos con los que no estaba de acuerdo (politicos claro está); y más allá de si mis ideales semejan o no a los suyos, me reconfortó la idea de conocer, que al fin y al cabo, el tipo no era otro de esos tantos artistas ciegos, sordos y mudos respecto de las cosas que suceden a su alrededor. Ojo, no es del tipo que se despacha con discursos baratos para impresionar al publico, no señor. Se notaba que le rompían algunas cosas y lo decía. Ese era su espacio y estaba en todo su derecho de expresar lo que pensaba y no estuvo mal, claro que yo no recordaba haberlo visto así en otras épocas.
En esta oportunidad, se encontraba rodeado de músicos muuuy jóvenes. Una niña en bateria (esta me recordó a mi primita que también toca la bata), un virtuosísimo joven en el piano, otro joven en una perfecta y segura segunda guitarra y un bajo del que no pude distinguir bien, por la distancia a la que me encontraba, si era bastante más grande que sus compañeros (aparentemente sí lo era).
Ahora estoy escuchando su último disco (Don vilanova 2004), que pude conseguir ni bien volví del recital, y la verdad es que no suena ni la mitad de lo que escuché esa noche. La banda había sonado MUY BIEN, y esto teniendo en cuenta que se trataba de un concierto al aire libre, es harto interesante. En vivo, escuché temas, versiones y zapadas que se identificaban mucho más con el blues de las viejas escuelas, que en otra época de su carrera musical. Fue genial. (Por cierto, ésa es la clase de blues que más disfruto). Pero a medida que iba avanzando la noche, el concierto empezaba a coger otro ritmo, y su música ya enfilaba hacia un camino más rockero... Y esto último que menciono, me lleva a el por qué del "Se lo notaba alegre digamos (y a la vez no)".
Me llamó mucho la atención la cantidad de temas de Pappo que tocó (e incluso temas propios que homenajean al quia), pero que no logré identificar (con excepción de Desconfío, claro) ya que Pappo no es un artista al que yo haya seguido mucho en su carrera musical. Se notaba que la ausencia de éste lo había afectado notablemente. Porque tocaba y cantaba como diciendo "no me importa nada" o para expresarlo mejor, de una manera más simple y trivial: "hoy estamos, mañana no, qué más da?". Tal vez eso explique en gran parte su actitud nueva en el escenario, tal vez solo sean cosas de la edad o simplemente culpa del yoga...(je =P).
Mientras recuerdo todo esto (¡carajo, me siento vieja!), sigue lloviendo a cántaros en nuestra ciudad. Luego subiré la programación de Verano 2007 (igual si te ponés media pila y te suscribís a la agenda cultural, te llega el boletín todas las semanas a tu correo electrónico con todos los eventos), tengo entendido que este domingo estará el gran Pedro Aznar ofreciéndonos su música, si es que el agua se lo permite, claro está ;)
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