No hay daño cerebral -dijo-
Es como una noche de borrachera
Borra-chera...
Y decidió olvidar...
Olvidó su rostro, sus ojos y sus besos.
Olvidó sus pasos, sus grises y sus tequieros.
Olvidó olvidarlo en tardes amarillas y de tedio.
Olvidó su ayer y su buzo naranja en el ropero
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