Ironías. Últimamente, cada vez que encuentro alguna prenda que usé en esas sesiones de besos y abrazos en terapia, mientras aún dormía, huelo profundamente buscando rastros de ella, tratando de retener el último aroma que la envolvió, como si se tratase del perfume más exquisito y preciado del mundo, pero no es más que olor a camilla de hospital....pensar que entonces trataba de quitarlo, ahora que no lo encuentro, lo extraño terriblemente, como si de alguna manera, hubiese perdido mi última conexión terrenal con ella...
Somewhere there's music...
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